asomada por la ventanilla

lunes, 20 de enero de 2025

 quiere

 espera

y mientras tanto besa


cuida toca y debate

sobre la escena


pensaba escribir sobre la espera

activa

"como un hongo"


lejos de esperar

corazón expandido

en esporas

sábado, 31 de agosto de 2024

 siguen croando tus ranas
en cada charquito que pisamos

en un descuido
nos nombraron una
queriendo decir el nombre de la otra 

las cosas claras

seguimos juntas a pesar de todo
como el tiempo

dos tres cuatrocientas gotas de agua
jugando carrerita
sin que nadie lo note

sólo se ve la lluvia.


miércoles, 10 de julio de 2024

Rápido a Morón

 vacía 

la autopista


-lo puse a cientoveinte

treinta minutos desde el centro hasta Morón,

corazón.


ni escaleras ni túneles o molinetes

ni un pasillo ni un fueye 

entre vagón y vagón 


ni caras ni mochilas ni pelos

ni la bici clavándose en la jeta

ni dormidx, ni fristaiL


ni estampita u otra cosa

para la mano de la dama

o el bolsillo del señor


ni no tengo trabajo,

por favor,

con lo que pueda...


ni el furgón sin la yuta molestando


vacía

la autopista

corazón.





miércoles, 13 de diciembre de 2023

Así habló Charlatustra

mata
estrangula
entierra

a la musa que hay en ti
en su (en sí)

mucha
musa
mucharella

con el queso fundida

sé la mano que amasa

entierra
entraña 
y en garra





domingo, 14 de mayo de 2023

chistes
juegos
     en el aire

puntos
silencios
    como de agua

seguido

dice casi nada
por no aburrir(se)
ni desordenar todo
en el común transcurso
    corriente 
        de los días .

martes, 27 de diciembre de 2022

Una a una

 Una a una se habían ido encendiendo las luminarias, manchas húmedas contra la negrura del cielo. Caminaban al borde del canal y del sueño, sin mucha conciencia de la hora, del vino ni de la cantidad de pasos que lxs separaban del agua o del resto de la familia.

Se habían adelantado bastante. A pesar de todo él seguía teniendo el paso más ligero, los músculos más resistentes y ella lo había heredado. 

De súbito levantó la mano sobre su cabeza, frenó la marcha y sin mirarla, le dijo: Sentí

Como si eso hubiera activado una coreografía genética y milimétricamente ensayada, ambxs hicieron silencio y afinaron el oído hacia el sonido, que lxs salpicaba desde abajo. Los ojos abiertos hacia las estrellas, no miraban. Todo era escuchar. 

Plac, plac, plac. El golpeteo del agua insistiendo contra los cascos de los botes. 

Tan agudo fue el silencio de todo lo demás,  que aún sin haberlo visto, ella pudo sentir cómo insistía el agua también desde adentro contra los párpados del viejo.


Ese sonido es toda mi memoria -le dijo- Llegando con el agua.




miércoles, 29 de junio de 2022

Sogas I

 


Voy a contar una historia de la que no sé.

 Sí sé que la luz fue pálida durante todo este día y apenas alcanzaron a entibiarse las baldozas amarillas de la vereda. Desde mi casa hasta el súper, ida y vuelta voy pisándolas despacio. Ya pasó la siesta pero la calle está vacía. Cruzo en diagonal la plaza sola y de tan sola pareciera que nunca voy a alcanzar la otra esquina. ¿Cómo sé cuánto me acerco si entremedio no hay nada? Ni una vieja sentada más acá, ni una piba saltando más allá. Salvo las cotorras que gritan en sus monoblocks de pasto y rama, todo duerme en otoño en domingo en este barrio.

 Tamaña modorra, ni el cielo se decidía a ser celeste, blanco o gris, pero ahora asoman cachetonas desde arriba las nubes. Al fin dan la cara.

 Abro la puerta sabiendo algunas cosas más, como el precio de las mandarinas, el del jabón en polvo y también que es tarde para lavar la ropa.  A duras penas va a llegar a secarse pero aún así voy a realizar la hazaña, ante los ojos de nadie más que el agua inminente, en este teatrito privado y a cielo abierto que es mi terraza. Toda la ropa húmeda, pesada y desprolijamente colgada. 

  Desde hace mucho tiempo y allá lejos, a varios cielos de distancia de mi casa, en la ciudad de agua donde empieza la historia de la que nada sé, según me contaron, la ropa recién lavada se seca en sogas que viajan entre balcones y ventanas. Salen de una casa y llegan a la otra. Como la distancia no es mucha, la soga es corta y todo el día se renuevan las prendas colgadas, todo el tiempo hay movimiento, nunca duerme nada. Ni tampoco de privado hay nada. 

  Mirar para arriba es ver un cielo multicolor de camisetas, polleras y toallones. Y en lugar de buscar fomas fantánsticas y colosales en las nubes, se encuentran, ahí nomás, historias de familias y de trabajadorxs.


#diagonal #cielo #modorra #sogacorta #agua